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Microcemento: qué es, cómo se aplica y cuándo elegirlo

El microcemento se ha consolidado en los últimos años como uno de los revestimientos continuos más versátiles en arquitectura e interiorismo contemporáneo. Su estética limpia, la ausencia de juntas y su capacidad de adaptarse a múltiples soportes lo han convertido en una solución muy demandada tanto en obra nueva como en rehabilitación.

Sin embargo, detrás de su apariencia sencilla existe un proceso técnico exigente que marca la diferencia entre un acabado duradero y uno problemático. En Ganbatte entendemos el microcemento no como un producto estándar, sino como un sistema constructivo que requiere criterio, experiencia y aplicación artesanal.

¿Qué es realmente el microcemento?

El microcemento es un revestimiento decorativo continuo de bajo espesor (entre 2 y 3 mm), compuesto por una mezcla de cementos, cargas minerales, resinas y aditivos específicos. Se aplica de forma manual en varias capas sobre soportes existentes como hormigón, cerámica, mortero, yeso o incluso mobiliario, siempre que estén correctamente preparados.

Su principal valor reside en la continuidad visual, la adaptabilidad y la posibilidad de personalizar textura, color y acabado final.

un suelo de microcemento con llana

Soportes y preparación: la fase clave

Uno de los errores más comunes es subestimar la importancia del soporte. El microcemento no corrige problemas estructurales, sino que los reproduce si no se tratan previamente.

Antes de aplicar cualquier sistema de microcemento es imprescindible:

  • Evaluar la estabilidad del soporte.

  • Reparar fisuras, movimientos o humedades.

  • Regularizar superficies y asegurar una correcta adherencia.

  • Aplicar imprimaciones y mallas técnicas cuando el soporte lo requiere.

Una buena preparación no se ve, pero es lo que garantiza la durabilidad del acabado final.

Aplicación artesanal: cada superficie es única

A diferencia de otros revestimientos industriales, el microcemento se aplica a mano, capa a capa. Esto implica que cada superficie es irrepetible. La herramienta, el gesto, el tiempo de secado y la forma de trabajar el material influyen directamente en el resultado.

En Ganbatte apostamos por acabados:

  • Con textura controlada, no excesivamente plástica.

  • Con profundidad visual y variaciones naturales.

  • Adaptados al espacio y al uso real del cliente.

No buscamos superficies perfectas en exceso, sino acabados honestos, vivos y bien ejecutados.

Sellado y protección

El sellado es una de las fases más determinantes. Un buen sistema de protección define:

  • La resistencia al agua y a las manchas.

  • El mantenimiento a largo plazo.

  • El comportamiento del microcemento en zonas húmedas o de alto tránsito.

Existen distintos tipos de selladores según el uso (vivienda, baño, cocina, comercio), y elegir el adecuado es tan importante como la aplicación del propio revestimiento.

¿Cuándo es recomendable elegir microcemento?

El microcemento es una excelente opción cuando se busca:

  • Continuidad visual sin juntas.

  • Renovar sin demoliciones.

  • Integrar suelos, paredes y elementos constructivos en un mismo lenguaje.

  • Un acabado contemporáneo, sobrio y atemporal.

No es la solución universal para todo, y parte de nuestro trabajo consiste también en asesorar con honestidad sobre cuándo conviene usarlo y cuándo no.

Microcemento y artesanía contemporánea

En Ganbatte entendemos el microcemento como un punto de encuentro entre técnica y artesanía. Trabajamos cada proyecto de forma personalizada, adaptando el sistema, el acabado y el proceso a cada espacio y a cada cliente. Es un material más a tener en cuenta en cuanto a pavimentos continuos. Siendo algo más económico que el micromortero de cal, aunque no teniendo las mismas propiedades que el otro.

Porque un buen microcemento no se define solo por el material, sino por cómo, cuándo y por quién se aplica.

Ganbatte, somos artesanía.

 
 
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